Descripción Árbol o arbusto perennifolio, halófito, de 1.5 a 30m de altura con un diámetro a la altura del pecho de 50 cm. Copa redondeada, hojas opuestas, simples, pecioladas, elípticas a oblongadas. Se aglomeran en las puntas de las ramas, de 8 a 13 cm de largo por 4 a 5.5 de ancho, lisas, gruesas, verde obscuras en el haz y amarillentas con puntos negros en el envés.
La corteza externa es de color olivo pálido con manchas grises, pero si se raspa adquiere un color rojo, inolora, amarga, dura, de textura lisa a rugosa y apariencia fibrosa, se desprende fácilmente en escamas. Interna de color rojo intenso, granulosa (con alto contenido de fibras y esclereidas). Dicha corteza forma lenticelas hipertrofiadas en las partes sumergidas de tallos y raíces. Inflorescencias simples, con 2 ó 3 flores, pedúnculos de 3 a 5 cm, flores actinomórficas; corola de 1.8 cm de diámetro; cáliz de 1.54 cm de diámetro; sépalos 4, persistentes, amarillos, coriáceos, gruesos, de 4.1 mm de ancho; pétalos 4 no persistentes, blancos o amarillentos en la base y moreno rojizos arriba, de 2.6 mm de ancho. El fruto comienza siendo una baya de color pardo, coriácea, dura, piriforme, farinosa, de 2 a 3 cm de largo por 1.5 cm de ancho en la base, cáliz persistente.
La flor de mangle rojo, desarrolla una semilla, rara vez dos, por fruto. La semilla germina en el interior del fruto (viviparidad). Los propágulos son frecuentemente curvos, de color verde a pardo en la parte inferior y presentan numerosas lenticelas. Miden de 22 a 40 cm de largo por 1 a 2 cm de diámetro en su parte más ancha y pesan aproximadamente 50 g. Las raíces son fulcreas, ramificadas, curvas y arqueadas. Destacan las modificaciones de sus raíces en prolongaciones aéreas del tallo como zancos o prolongaciones cortas que emergen del suelo llamadas neumatóforos.
Distribución
Es una especie con un amplio patrón de distribución en México. Se le encuentra a lo largo de las costas del Golfo, el Pacífico y el Caribe. En la vertiente del Golfo se presenta desde Tamaulipas hasta Yucatán y Quintana Roo y en la vertiente del Pacífico desde Baja California Sur, Sonora hasta Chiapas. Altitud: nivel del mar.
Extensión Habita en las costas americanas del océano Pacífico en forma continua, desde el sur de Sonora y Baja California hasta Ecuador, incluyendo el Archipiélago Galápagos. En el océano Atlántico, se presenta en forma discontinua desde las costas de Florida hasta Brasil. Se le encuentra en Bermuda y Bahamas, Antillas Mayores y Menores. En 1902 fue introducida a la isla de Molokai en Hawai y ahora se le encuentra en todas las islas del Archipiélago. Está especie también está presente en el occidente de Africa, desde Angola a Mauritania.
En América el límite norte de su distribución está casi a los 24º de latitud norte en el Golfo de México y a los 29º N en el Pacífico.
Hábitat
La especie Rhizofora mangle, es característica de los litorales donde forma a menudo masas puras en las zonas intermareales de lagunas costeras y esteros con influencia de agua salada. Crece en ambientes de continuo movimiento de agua y salinidad variable (hipersalino a salobre). Su mejor desarrollo es en litorales someros, con poca pendiente donde la marea entra con mayor facilidad. Se desarrolla en los sitios protegidos contra la acción del oleaje fuerte, aunque también posee capacidades para explotar hábitats con condiciones particulares diversas, pudiendo estar presente en sitios con baja disponibilidad de nutrientes y baja salinidad.
Los manglares más productivos se desarrollan en estuarios con lodo fino, compuesto de cieno, arcilla y alto porcentaje de materia orgánica. Los suelos en los manglares de Rhizophora contienen generalmente mayores porcentajes de materia orgánica reportándose cantidades promedios de 49.26 ± 8 ppm. El suelo posee características variables originario de zonas pantanosa, con sustrato lodoso, turba, negro-arenoso muy húmedo, negro-arcilloso, café claro, areno-arcilloso, zona pantanosa o inhundada y roca coralina. Con un pH de 6.6 cuando está saturado de agua y de 2.2 a 3 al secarse. La especificidad de su hábitat hace a los manglares muy sensibles a la perturbación. En general se trata de una especie halófita facultativa. Aún cuando presenta una amplia distribución y abundancia en México, puede considerarse una especie rara debido a la distribución restringida de su hábitat (especie estenoica).
En lo que respecta a su densidad y abundancia de individuos mayores o iguales a 1 cm de diámetro a la altura del pecho, se presenta una gran heterogeneidad entre sitios a lo largo de ambas costas. Los sitios de latitudes más norteñas presentan una menor abundancia con respecto a sitios más sureños: 120 a 270 individuos/hectárea versus 4,000 a 5,000 individuos./hectárea. Fitosociología Rhizofora mangle se desarrolla en asociación con Avicennia germinans (mangle negro), Laguncularia racemosa (mangle blanco), Conocarpus erectus (mangle botoncillo) y helechos del género Acrostichum. Se ha observado que Annona glabra es una especie que puede llegar a sustituir a R. mangle en las zonas cercanas a las lagunas (partes menos saladas).
Fenología
Presenta un follaje perennifolio cuya tasa de expansión foliar y la caída de las hojas alcanza su nivel máximo en verano, cuando las temperaturas en los niveles de radiación son los más altos.
La floración ocurre durante todo el año, predominantemente en el verano-otoño pero varía dependiendo de la localidad. En localidades occidentales, florece en octubre su fructicación se distribuye durante todo en todo el año. Con relación a la polinización es una especie anemófila y entomófila (principalmente áfidos), aunque el principal vector del polen es el viento. La morfología de la flor favorece la autopolinización, por lo que los niveles de endogamia son elevados. Aspectos Fisiológicos Adaptación: Especie de fácil adaptación a sitios salinos y anegados. Una característica sobresaliente de la especie es su complejo sistema de raíces aéreas que parten del mismo tronco o de las ramas laterales (raíces pivotantes o zancos) y que bajan para anclarse y sostenerse en los suelos anegados y fangosos. Otra característica adaptativa es la presencia de estructuras para eliminar el exceso de sal, o estructuras para respirar (neumatóforos). Se adapta a un gradiente de luz que va desde alta insolación a sitios sombreados.
Competencia: Aunque son muy pocas las especies que pueden sobrevivir en condiciones de salinidad y fangosidad, durante la fase de plántula, el rápido desarrollo representa una fuerte competencia por espacio. Las reservas maternas de los hipocótilos pueden tener un efecto significativo en el crecimiento de la plántula y en su habilidad competitiva. Un incremento en el área basal de Avicennia y Laguncularia en sitios fértiles, con altos contenidos de nutrientes, pueden limitar el desarrollo de R. mangle debido a competencia por luz. Crecimiento: Tasas de crecimiento de plántulas en claros: 0.32 ± 0.04 a 1.89 ± 0.18 mm/día, 2 a 5 veces mayores que en bosque cerrado: 0.14 ± 0.01 a 0.40 ±
0.07 mm/día. Establecimiento: Su sobreviviencia y establecimiento se ve afectado por la temperatura del aire, las corrientes oceánicas y el oleaje fuerte. No se desarrolla en sitios con temperaturas menores a 19 ºC. La viviparidad es una adaptación para el establecimiento de las plántulas, que aunque se producen durante todo el año, son más abundantes durante los meses de agosto y septiembre. El tamaño de la semilla o propágulo es uno de los factores que más afectan el establecimiento de las mismas, dándose una correlación inversa entre la tasa de mortalidad y el peso inicial del propágulo. Regeneración: La regeneración natural ocurre pero es lenta. Aunque se conoce que varias especies del manglar poseen la capacidad de regenerarse vegetativamente (tocones), la colonización de nuevos hábitats ocurre a través de individuos producidos sexualmente (semillas o propágulos).
La densidad de las plántulas de la regeneración potencial (< 1 cm diámetro a la altura del pecho) varía ampliamente entre comunidades: de menos de 400 individuos/hectárea hasta una cifra cercana a los 5,000 individuos./hectárea.
Semilla
Dispersión: Las unidades de dispersión son las plántulas, las cuales tienen la habilidad para flotar y mantener la viabilidad por largos períodos. Cuando se desprende el propágulo del árbol, puede quedar clavado en el suelo fangoso o dispersarse con las corrientes de agua a grandes distancias. La mayoría de las plántulas se establecen cerca de la planta madre. De hecho, se ha sugerido que la colonización de un sitio nuevo y lejano es un evento esporádico en el que interviene un número reducido de individuos.
Germinación: Por su característica de viviparidad, el fruto germina aún cuando todavía está prendido al árbol. Madura en dos o tres meses, luego de los cuales se desarrolla el embrión y permanece en el árbol por 6 meses o más. El proceso de desarrollo de los propágulos cuando están unidos al árbol, toma alrededor de 6 meses y varía de acuerdo a la estación del año. El embrión crece en el fruto produciendo una radícula gruesa que llega a medir 10 a 20 cm de largo, con la punta morena y con grandes lenticelas circulares de color crema a pardo.
El hipocótilo continúa creciendo unido al fruto, desprendiéndose cuando alcanza de 15 a 40 cm de largo. El endospermo se transforma en un órgano placentario que permite el intercambio entre el embrión en desarrollo y la planta, los cotiledones se fusionan formando un tubo verde recubriendo a la plúmula hasta el desprendimiento del embrión.
El número de semillas por kilogramo se estima en 20 a 77 propágulos. El peso de cada propágulo es de 14 a 50 g y su longitud de 22 a 40 cm. y su recolección se realiza directamente del árbol o inmediatamente cuando cae del agua. El embrión no presenta latencia y los propágulos alcanzan una longevidad de hasta 12 meses o más.
Estado de Conservación de la Especie Rhizophora es un género de distribución pantropical representado por 7 especies a escala mundial, de las cuales sólo se reporta una (R. mangle) para la República Mexicana. La ubicación geográfica de los manglares de México (cercanos a zonas de desarrollo urbano, pesquero, turístico e industrial) determina que exista una presión continua y un deterioro acelerado de éstos teniendo actualmente un estado de conservación altamente amenazado.
En un intervalo de 14 años el área de manglar en México se redujo de 892,986 hectáreas a 395,570. Las comunidades de manglar presentan las tasas de deforestación más altas (7.93 %) del país, cuatro veces más alto que el promedio anual nacional (1.29 %) para diversos tipos de comunidades. (Según Núñez (1997)
En particular, la costa del Golfo de México es considerada como una de las zonas con mayor tasa de pérdida y donde la fragmentación es más acentuada. Pese a la acelerada pérdida de bosques de manglar aún quedan áreas importantes con algún tipo de manglar en cada una de las 123 lagunas costeras del país (84 en la costa Pacífica).
Entre las localidades que aún conserva áreas de manglar algo extensas y continuas destacan: Bahía Ascensión (Qroo.), Ciudad Del Carmen (Camp.), Frontera (Tab.) y Cancún (Qroo.): con 130,576; 61, 897; 40, 655 y 28, 282 hectáreas respectivamente. En contraste, localidades con escasa cobertura son: Puerto Vallarta (Jal.), Zaachila (Oax.) y Zihuatanejo (Gro.): con 143, 154 y 278 hectáreas.
Se estima que a nivel global los manglares afrontan destrucción significativa o en el menor de los casos alteración marcada, ya que estos ecosistemas han sido alterados en magnitudes considerables. Particularmente en México el ecosistema de manglar afronta pulsos de destrucción que sobrepasan los niveles de deforestación como biomas específicos son tienen más efectos directos de deforestación.
Según Núñez et al (1997), tomando en consideración la clasificación la caracterización de rareza y vulnerabilidad de las especies propuesta por Rabinowitz y colaboradores, ubicó los ecosistemas de manglar de México adaptándolo a siguiente la clasificación:
Bajo el esquema los ecosistemas de manglares de México se caracterizan de la siguiente manera i) su distribución geográfica puede considerarse como amplia; ii) el atributo poblacional no es aplicable dado que se trata de un ecosistema, por lo que fue sustituido por la tasa de deforestación. En ese sentido se consideró que la tasa de deforestación por comparación es baja (el equivalente a poblaciones locales grandes), teniendo un grado de vulnerabilidad o susceptibilidad a la extensión intermedia marcada como 1, como un ecosistema altamente amenazado.
Un resultado relevante derivado de la elaboración del inventario realizado en 2008 por la Comisión Nacional para el conocimiento y uso de la Biodiversidad de México, se estimo que total de la superficie de manglar existente, el 43% se encuentra decretada como Área Natural Protegida (ANP). Ello significa que 280 573 hectáreas de manglar se encuentran reguladas bajo el régimen de protección especial que la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) prevé para las ANP. De acuerdo a la legislación vigente, la superficie de manglar dentro de estas áreas está sujeta a los Programas de Conservación y Manejo que guían las actividades de sus recursos naturales.
Por otro lado, con el inventario también se determinó que 30 sitios cubiertos de manglar están inscritos en la convención internacional Ramsar para la protección de los humedales del mundo. Dicha superficie asciende a 420 244 hectáreas que representa el 64% de la superficie total de cobertura de manglar en México. De acuerdo a ello, se tiene la obligación de desarrollar programas de conservación en dichas áreas incluidas como sitios Ramsar en la Lista de Humedales de Importancia Internacional.
Árbol o arbusto perennifolio, halófito, de 1.5 a 30m de altura con un diámetro a la altura del pecho de 50 cm. Copa redondeada, hojas opuestas, simples, pecioladas, elípticas a oblongadas. Se aglomeran en las puntas de las ramas, de 8 a 13 cm de largo por 4 a 5.5 de ancho, lisas, gruesas, verde obscuras en el haz y amarillentas con puntos negros en el envés.
La corteza externa es de color olivo pálido con manchas grises, pero si se raspa adquiere un color rojo, inolora, amarga, dura, de textura lisa a rugosa y apariencia fibrosa, se desprende fácilmente en escamas. Interna de color rojo intenso, granulosa (con alto contenido de fibras y esclereidas). Dicha corteza forma lenticelas hipertrofiadas en las partes sumergidas de tallos y raíces. Inflorescencias simples, con 2 ó 3 flores, pedúnculos de 3 a 5 cm, flores actinomórficas; corola de 1.8 cm de diámetro; cáliz de 1.54 cm de diámetro; sépalos 4, persistentes, amarillos, coriáceos, gruesos, de 4.1 mm de ancho; pétalos 4 no persistentes, blancos o amarillentos en la base y moreno rojizos arriba, de 2.6 mm de ancho.
El fruto comienza siendo una baya de color pardo, coriácea, dura, piriforme, farinosa, de 2 a 3 cm de largo por 1.5 cm de ancho en la base, cáliz persistente.
La flor de mangle rojo, desarrolla una semilla, rara vez dos, por fruto. La semilla germina en el interior del fruto (viviparidad). Los propágulos son frecuentemente curvos, de color verde a pardo en la parte inferior y presentan numerosas lenticelas. Miden de 22 a 40 cm de largo por 1 a 2 cm de diámetro en su parte más ancha y pesan aproximadamente 50 g. Las raíces son fulcreas, ramificadas, curvas y arqueadas. Destacan las modificaciones de sus raíces en prolongaciones aéreas del tallo como zancos o prolongaciones cortas que emergen del suelo llamadas neumatóforos.
Distribución
Es una especie con un amplio patrón de distribución en México. Se le encuentra a lo largo de las costas del Golfo, el Pacífico y el Caribe. En la vertiente del Golfo se presenta desde Tamaulipas hasta Yucatán y Quintana Roo y en la vertiente del Pacífico desde Baja California Sur, Sonora hasta Chiapas. Altitud: nivel del mar.
Extensión
Habita en las costas americanas del océano Pacífico en forma continua, desde el sur de Sonora y Baja California hasta Ecuador, incluyendo el Archipiélago Galápagos. En el océano Atlántico, se presenta en forma discontinua desde las costas de Florida hasta Brasil. Se le encuentra en Bermuda y Bahamas, Antillas Mayores y Menores. En 1902 fue introducida a la isla de Molokai en Hawai y ahora se le encuentra en todas las islas del Archipiélago. Está especie también está presente en el occidente de Africa, desde Angola a Mauritania.
En América el límite norte de su distribución está casi a los 24º de latitud norte en el Golfo de México y a los 29º N en el Pacífico.
Hábitat
La especie Rhizofora mangle, es característica de los litorales donde forma a menudo masas puras en las zonas intermareales de lagunas costeras y esteros con influencia de agua salada. Crece en ambientes de continuo movimiento de agua y salinidad variable (hipersalino a salobre). Su mejor desarrollo es en litorales someros, con poca pendiente donde la marea entra con mayor facilidad. Se desarrolla en los sitios protegidos contra la acción del oleaje fuerte, aunque también posee capacidades para explotar hábitats con condiciones particulares diversas, pudiendo estar presente en sitios con baja disponibilidad de nutrientes y baja salinidad.
Los manglares más productivos se desarrollan en estuarios con lodo fino, compuesto de cieno, arcilla y alto porcentaje de materia orgánica. Los suelos en los manglares de Rhizophora contienen generalmente mayores porcentajes de materia orgánica reportándose cantidades promedios de 49.26 ± 8 ppm. El suelo posee características variables originario de zonas pantanosa, con sustrato lodoso, turba, negro-arenoso muy húmedo, negro-arcilloso, café claro, areno-arcilloso, zona pantanosa o inhundada y roca coralina. Con un pH de 6.6 cuando está saturado de agua y de 2.2 a 3 al secarse. La especificidad de su hábitat hace a los manglares muy sensibles a la perturbación.
En general se trata de una especie halófita facultativa. Aún cuando presenta una amplia distribución y abundancia en México, puede considerarse una especie rara debido a la distribución restringida de su hábitat (especie estenoica).
En lo que respecta a su densidad y abundancia de individuos mayores o iguales a 1 cm de diámetro a la altura del pecho, se presenta una gran heterogeneidad entre sitios a lo largo de ambas costas. Los sitios de latitudes más norteñas presentan una menor abundancia con respecto a sitios más sureños: 120 a 270 individuos/hectárea versus 4,000 a 5,000 individuos./hectárea.
Fitosociología
Rhizofora mangle se desarrolla en asociación con Avicennia germinans (mangle negro), Laguncularia racemosa (mangle blanco), Conocarpus erectus (mangle botoncillo) y helechos del género Acrostichum. Se ha observado que Annona glabra es una especie que puede llegar a sustituir a R. mangle en las zonas cercanas a las lagunas (partes menos saladas).
Fenología
Presenta un follaje perennifolio cuya tasa de expansión foliar y la caída de las hojas alcanza su nivel máximo en verano, cuando las temperaturas en los niveles de radiación son los más altos.
La floración ocurre durante todo el año, predominantemente en el verano-otoño pero varía dependiendo de la localidad. En localidades occidentales, florece en octubre su fructicación se distribuye durante todo en todo el año. Con relación a la polinización es una especie anemófila y entomófila (principalmente áfidos), aunque el principal vector del polen es el viento. La morfología de la flor favorece la autopolinización, por lo que los niveles de endogamia son elevados.
Aspectos Fisiológicos
Adaptación: Especie de fácil adaptación a sitios salinos y anegados. Una característica sobresaliente de la especie es su complejo sistema de raíces aéreas que parten del mismo tronco o de las ramas laterales (raíces pivotantes o zancos) y que bajan para anclarse y sostenerse en los suelos anegados y fangosos. Otra característica adaptativa es la presencia de estructuras para eliminar el exceso de sal, o estructuras para respirar (neumatóforos). Se adapta a un gradiente de luz que va desde alta insolación a sitios sombreados.
Competencia: Aunque son muy pocas las especies que pueden sobrevivir en condiciones de salinidad y fangosidad, durante la fase de plántula, el rápido desarrollo representa una fuerte competencia por espacio. Las reservas maternas de los hipocótilos pueden tener un efecto significativo en el crecimiento de la plántula y en su habilidad competitiva. Un incremento en el área basal de Avicennia y Laguncularia en sitios fértiles, con altos contenidos de nutrientes, pueden limitar el desarrollo de R. mangle debido a competencia por luz.
Crecimiento: Tasas de crecimiento de plántulas en claros: 0.32 ± 0.04 a 1.89 ± 0.18 mm/día, 2 a 5 veces mayores que en bosque cerrado: 0.14 ± 0.01 a 0.40 ±
0.07 mm/día.
Establecimiento: Su sobreviviencia y establecimiento se ve afectado por la temperatura del aire, las corrientes oceánicas y el oleaje fuerte. No se desarrolla en sitios con temperaturas menores a 19 ºC. La viviparidad es una adaptación para el establecimiento de las plántulas, que aunque se producen durante todo el año, son más abundantes durante los meses de agosto y septiembre. El tamaño de la semilla o propágulo es uno de los factores que más afectan el establecimiento de las mismas, dándose una correlación inversa entre la tasa de mortalidad y el peso inicial del propágulo.
Regeneración: La regeneración natural ocurre pero es lenta. Aunque se conoce que varias especies del manglar poseen la capacidad de regenerarse vegetativamente (tocones), la colonización de nuevos hábitats ocurre a través de individuos producidos sexualmente (semillas o propágulos).
La densidad de las plántulas de la regeneración potencial (< 1 cm diámetro a la altura del pecho) varía ampliamente entre comunidades: de menos de 400 individuos/hectárea hasta una cifra cercana a los 5,000 individuos./hectárea.
Semilla
Dispersión: Las unidades de dispersión son las plántulas, las cuales tienen la habilidad para flotar y mantener la viabilidad por largos períodos. Cuando se desprende el propágulo del árbol, puede quedar clavado en el suelo fangoso o dispersarse con las corrientes de agua a grandes distancias. La mayoría de las plántulas se establecen cerca de la planta madre. De hecho, se ha sugerido que la colonización de un sitio nuevo y lejano es un evento esporádico en el que interviene un número reducido de individuos.
Germinación: Por su característica de viviparidad, el fruto germina aún cuando todavía está prendido al árbol. Madura en dos o tres meses, luego de los cuales se desarrolla el embrión y permanece en el árbol por 6 meses o más. El proceso de desarrollo de los propágulos cuando están unidos al árbol, toma alrededor de 6 meses y varía de acuerdo a la estación del año. El embrión crece en el fruto produciendo una radícula gruesa que llega a medir 10 a 20 cm de largo, con la punta morena y con grandes lenticelas circulares de color crema a pardo.
El hipocótilo continúa creciendo unido al fruto, desprendiéndose cuando alcanza de 15 a 40 cm de largo. El endospermo se transforma en un órgano placentario que permite el intercambio entre el embrión en desarrollo y la planta, los cotiledones se fusionan formando un tubo verde recubriendo a la plúmula hasta el desprendimiento del embrión.
El número de semillas por kilogramo se estima en 20 a 77 propágulos. El peso de cada propágulo es de 14 a 50 g y su longitud de 22 a 40 cm. y su recolección se realiza directamente del árbol o inmediatamente cuando cae del agua. El embrión no presenta latencia y los propágulos alcanzan una longevidad de hasta 12 meses o más.
Estado de Conservación de la Especie
Rhizophora es un género de distribución pantropical representado por 7 especies a escala mundial, de las cuales sólo se reporta una (R. mangle) para la República Mexicana. La ubicación geográfica de los manglares de México (cercanos a zonas de desarrollo urbano, pesquero, turístico e industrial) determina que exista una presión continua y un deterioro acelerado de éstos teniendo actualmente un estado de conservación altamente amenazado.
En un intervalo de 14 años el área de manglar en México se redujo de 892,986 hectáreas a 395,570. Las comunidades de manglar presentan las tasas de deforestación más altas (7.93 %) del país, cuatro veces más alto que el promedio anual nacional (1.29 %) para diversos tipos de comunidades. (Según Núñez (1997)
En particular, la costa del Golfo de México es considerada como una de las zonas con mayor tasa de pérdida y donde la fragmentación es más acentuada. Pese a la acelerada pérdida de bosques de manglar aún quedan áreas importantes con algún tipo de manglar en cada una de las 123 lagunas costeras del país (84 en la costa Pacífica).
Entre las localidades que aún conserva áreas de manglar algo extensas y continuas destacan: Bahía Ascensión (Qroo.), Ciudad Del Carmen (Camp.), Frontera (Tab.) y Cancún (Qroo.): con 130,576; 61, 897; 40, 655 y 28, 282 hectáreas respectivamente. En contraste, localidades con escasa cobertura son: Puerto Vallarta (Jal.), Zaachila (Oax.) y Zihuatanejo (Gro.): con 143, 154 y 278 hectáreas.
Se estima que a nivel global los manglares afrontan destrucción significativa o en el menor de los casos alteración marcada, ya que estos ecosistemas han sido alterados en magnitudes considerables. Particularmente en México el ecosistema de manglar afronta pulsos de destrucción que sobrepasan los niveles de deforestación como biomas específicos son tienen más efectos directos de deforestación.
Según Núñez et al (1997), tomando en consideración la clasificación la caracterización de rareza y vulnerabilidad de las especies propuesta por Rabinowitz y colaboradores, ubicó los ecosistemas de manglar de México adaptándolo a siguiente la clasificación:
Bajo el esquema los ecosistemas de manglares de México se caracterizan de la siguiente manera i) su distribución geográfica puede considerarse como amplia; ii) el atributo poblacional no es aplicable dado que se trata de un ecosistema, por lo que fue sustituido por la tasa de deforestación. En ese sentido se consideró que la tasa de deforestación por comparación es baja (el equivalente a poblaciones locales grandes), teniendo un grado de vulnerabilidad o susceptibilidad a la extensión intermedia marcada como 1, como un ecosistema altamente amenazado.
Un resultado relevante derivado de la elaboración del inventario realizado en 2008 por la Comisión Nacional para el conocimiento y uso de la Biodiversidad de México, se estimo que total de la superficie de manglar existente, el 43% se encuentra decretada como Área Natural Protegida (ANP). Ello significa que 280 573 hectáreas de manglar se encuentran reguladas bajo el régimen de protección especial que la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) prevé para las ANP. De acuerdo a la legislación vigente, la superficie de manglar dentro de estas áreas está sujeta a los Programas de Conservación y Manejo que guían las actividades de sus recursos naturales.
Por otro lado, con el inventario también se determinó que 30 sitios cubiertos de manglar están inscritos en la convención internacional Ramsar para la protección de los humedales del mundo. Dicha superficie asciende a 420 244 hectáreas que representa el 64% de la superficie total de cobertura de manglar en México. De acuerdo a ello, se tiene la obligación de desarrollar programas de conservación en dichas áreas incluidas como sitios Ramsar en la Lista de Humedales de Importancia Internacional.